COMUNICADO DEL CMIB- BARCELONA ANTIRRACISTA

COMUNICADO DEL CONSEJO MUNICIPAL DE INMIGRACIÓN DE BARCELONA (CMIB)

Ante los recientes incidentes provocados por discursos de odio, actos racistas y comportamientos discriminatorios en diversos puntos del territorio español hacia vecinos y vecinas de origen diverso y su entorno, las entidades del Consejo Municipal de Inmigración de Barcelona (CMIB) queremos expresar nuestro más firme rechazo a estos hechos intolerables, y manifestamos todo nuestro apoyo a las personas y colectivos afectados por la violencia racista, ya sea física, verbal o institucional.

Nuestra sociedad es diversa y plural

En Barcelona, el 35,3 % de la población ha nacido fuera del Estado español. Conviven 183 nacionalidades, 37 confesiones religiosas y más de 300 lenguas. Esta riqueza no solo es una realidad demográfica, sino también un activo social y cultural fundamental. Sin embargo, a pesar de este contexto, seguimos observando con preocupación cómo se normalizan discursos de rechazo a la diferencia, a menudo amplificados por líderes políticos, medios de comunicación y redes sociales sin filtros ni consecuencias legales.

El CMIB y el Ayuntamiento de Barcelona trabajamos por una ciudad libre de racismo, discriminaciones y discursos de odio. Reivindicamos una Barcelona antirracista, con igualdad de derechos y oportunidades, y con una convivencia basada en el respeto mutuo y la interacción intercultural. Asimismo, reconocemos y valoramos el papel fundamental del tejido asociativo, que desde hace décadas trabaja en los barrios para promover la cohesión, la convivencia y la dignidad humana.

Pero estos logros no pueden mantenerse si se toleran los discursos que criminalizan a personas migradas y racializadas. El racismo, la xenofobia y la islamofobia comparten un denominador común: el rechazo a quien se percibe como “el otro”. Estos discursos no solo dividen: erosionan la confianza social y pueden derivar en agresiones y violencia, como tristemente ya hemos visto.

El racismo es estructural e institucional

Hay que decirlo claramente: el racismo no es solo un conjunto de actitudes individuales, sino una realidad estructural e institucional que afecta derechos, oportunidades y vidas. Se manifiesta en el trato policial, en el acceso a la vivienda, a la educación, a los servicios sanitarios y en el mercado laboral. Y se perpetúa cada vez que se invisibilizan estas formas de discriminación o no se actúa con contundencia.

Esta realidad afecta especialmente a personas que viven situaciones de discriminación, como mujeres migradas, personas trans racializadas o menores en situación administrativa irregular.

Exigimos medidas concretas y compromisos institucionales

Por todo ello, desde el CMIB:

  • Exigimos al Gobierno español, a la Generalitat y a las instituciones públicas competentes que condenen públicamente los discursos y actos racistas y adopten medidas urgentes para hacerles frente.
  • Reclamamos la creación y aplicación efectiva de protocolos antirracistas en los ámbitos laboral, educativo, policial, judicial, sanitario y comunicativo.
  • Instamos a implementar formación obligatoria en derechos humanos, interculturalidad y antirracismo para el funcionariado, profesionales de servicios públicos y cuerpos de seguridad.
  • Pedimos campañas públicas de sensibilización y educación para promover la convivencia y combatir los prejuicios.
  • Solicitamos la revisión y derogación de normativas que favorecen la discriminación, como la Ley de extranjería, y el impulso de un marco legal basado en la justicia global y los derechos humanos.

Compromiso con la convivencia, la dignidad y la inclusión

Nos comprometemos a seguir trabajando por una ciudad cohesionada, donde la diversidad no solo se reconozca, sino que se defienda y se promueva. Apostamos por una ciudadanía activa y corresponsable, que haga de la convivencia un proyecto colectivo basado en la justicia social, la memoria histórica y el respeto mutuo.

Las personas de origen diverso queremos contribuir plenamente a la sociedad catalana: con nuestras culturas, pero también formando parte activa de la cultura catalana en todos sus ámbitos, desde la lengua hasta las prácticas sociales y políticas. Reivindicamos el catalán como un derecho de ciudadanía y como una herramienta de normalización dentro de la sociedad catalana y de inclusión en los diferentes ámbitos.

 

Por una ciudad libre de racismo y discriminaciones

Ante el odio, construimos comunidades. Ante el silencio, alzamos la voz. Ante la impunidad, exigimos justicia. Reivindicamos una sociedad donde todas las personas puedan vivir con libertad, dignidad y seguridad, desde su diversidad y derechos.

Barcelona debe ser una ciudad antirracista, feminista, intercultural, inclusiva y valiente. No aceptaremos ningún paso atrás.

 

Barcelona, 22 de julio de 2025.

 

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AMIC-UGT de Cataluña, desde hace más de 25 años formamos parte del Consejo Municipal de Inmigración de Barcelona.

sENSIBILIZACIÓN Y DENUNCIA CONTRA LA DISCRIMINACIÓN RACIAL

DÍA INTERNACIONAL PARA LA ELIMINACIÓN DE LA DISCRIMINACIÓN RACIAL

DEMANDAMOS POLÍTICAS DE INCLUSIÓN REAL EN CATALUÑA Y MECANISMOS MÁS FIRMES PARA SANCIONAR LOS DISCURSOS DE ODIO Y LA DISCRIMINACIÓN RACIAL EN CUALQUIER ÁMBITO DE NUESTRA SOCIEDAD

Hace casi sesenta años que la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció el 21 de marzo como el Día Internacional para la Eliminación de la Discriminación Racial, una fecha de concienciación en respuesta a la masacre de Sharpeville de 1960, en la que la policía sudafricana mató a 69 personas que protestaban pacíficamente contra la ley de pases del apartheid en Sudáfrica.

La discriminación racial sigue siendo una de las grandes lacras de nuestro tiempo. En Estados Unidos, España, Cataluña y otros lugares del mundo, los discursos racistas y de odio se propagan peligrosamente sin control, criminalizando a personas por su origen racial o étnico.

En Estados Unidos, la población migrante es víctima de un sistema que la persigue, la criminaliza y la rechaza. Donald Trump, utilizando una retórica hiperbólica y falsa, invocando la raza y el nacionalismo, impone medidas que dividen la sociedad y violan los derechos humanos y civiles. Mientras se construyen muros físicos y burocráticos, se legitiman discursos de supremacía blanca que alimentan el racismo estructural y olvidan que esta nación se ha construido sobre la diversidad y la inmigración. Los pueblos originarios de América fueron los primeros habitantes, pero la colonización los desposeyó y discriminó. Paralelamente, millones de migrantes procedentes de todo el planeta han contribuido al crecimiento económico y cultural de Estados Unidos aportando mano de obra, conocimiento y cultura.

En la Unión Europea, en los últimos años la extrema derecha y la derecha radical populista han experimentado un crecimiento notable capitalizando preocupaciones sobre la inmigración, la seguridad y la identidad nacional. Partidos como el Rassemblement National en Francia, la Lega en Italia y Fidesz en Hungría han ganado influencia política, adoptando a menudo posiciones contrarias a la inmigración y promoviendo políticas que niegan libertades fundamentales, restringen la entrada de población migrante y la acogida de personas que solicitan asilo o refugio. Patriotas por Europa (alianza de la extrema derecha integrada por doce partidos políticos, entre ellos VOX) representa una grave amenaza con su agenda racista, que pide el cierre de fronteras, la destrucción de políticas de integración y la criminalización de la inmigración. Si ganan influencia en el Parlamento Europeo, profundizarán en la exclusión social y fomentarán el odio racial desde las instituciones, con políticas excluyentes que vulneran derechos fundamentales y precarizan aún más la vida de millones de personas migrantes y racializadas.

En Cataluña, tierra que también se ha construido con las aportaciones de muchas culturas, algunos partidos políticos utilizan estas mismas estrategias y crean un relato falso que asocia de forma generalizada la inmigración con la delincuencia y la masificación. Sus discursos alimentan a la ultraderecha y son una lacra que fractura la convivencia y la cohesión social.

Desde AMIC-UGT de Cataluña rechazamos con contundencia estas narrativas y denunciamos que detrás de ellas puede esconderse un objetivo claro: deshumanizar a las personas migrantes y perpetuar la precariedad laboral y social que padecen, generando situaciones de explotación y exclusión en lugar de una verdadera acogida e integración.

El sindicalismo de clase siempre ha estado a la vanguardia de la lucha contra la discriminación racial, defendiendo los derechos laborales y sociales de todas las personas trabajadoras, independientemente de su origen. Desde AMIC-UGT de Cataluña reafirmamos nuestro compromiso en la lucha contra el racismo estructural.

Exigimos:

  • Políticas de inclusión real y mecanismos más firmes para sancionar los discursos de odio y la discriminación racial en cualquier ámbito.
  • La acogida de menores migrantes en situación de desamparo y vulnerabilidad. Los menores tienen derecho a ser protegidos. Es necesario respetar los derechos humanos de los niños y adolescentes migrantes, así como la solidaridad ante el drama que viven muchos de estos jóvenes tanto en su país de origen como en los centros de acogida de Ceuta y Canarias.

No podemos normalizar esta deriva autoritaria y xenófoba: hay que combatirla con determinación y defender una Europa y una Cataluña justas, diversas y respetuosas con la dignidad humana.